La Tortuga Carey juega un papel crucial en los ecosistemas marinos. Se alimenta de esponjas, que compiten con los corales por espacio en los arrecifes. Al controlar la población de esponjas, ayuda a los corales a crecer y prosperar, manteniendo el equilibrio del ecosistema.
Su caparazón, con patrones de colores ámbar y dorados, es tan único y hermoso que ha sido codiciado durante siglos para fabricar joyas y adornos. Por desgracia, esta práctica ha llevado a la tortuga carey al borde de la extinción. Hoy en día, está protegida internacionalmente, y su conservación es clave para preservar la biodiversidad marina.